viernes, 12 de marzo de 2010

Retales del Raval: Cap 2


los ojos de Toño.

No era capaz de ir solo a aquel lugar, y por aquel entonces mi carrera musical la compartia con Juan Micó, alguien a quien conocí por un anuncio de la revista "Primeramá" buscando gente interesada en hacer un grupo de musica electronica, ya habiamos realizado un par de actuaciones muy cutres en alguna discoteca de Barcelona y seguiamos buscando algun local donde presentar nuestros "engendros musicales",el nombre de aquel duo era "2 FOR U" que en realidad era un cuarteto pues llevabamos dos "bailarinas" con nosotros Laura (la hermana de Juan) y Gemma ( una compañera mia del Vips ), fué la escusa perfecta para ir al London ya que nos habian dicho que alli habia musica en directo a diario, asi que convencí a Juan y fuimos juntos a conocer el sitio y tomar contacto con quien se encargara de la programacion.

Atravesamos el umbral de aquella puerta y tuve la sensacion de que de repente me habia adentrado en la mismisima maquina del tiempo, noventa años hacia atras ,el modernismo de principio del siglo veinte inundaba aquel local, al mismo tiempo apestaba a tabaco, lejia y ambientador de todo a cien,al mismo tiempo! la barra doble de marmol antiguo y desgastado tallado a golpe de cincel, las lamparas con aquellas formas añejas con bombillas fundidas de manera aleatoria, los dos espejos gigantes a la derecha en la entrada y justo enfrente y reflejados en ellos los estantes de madera tallada en forma de ornamentos circenses pintados de dorado y beige exponian una impresionante variedad de bebidas espirituosas, entre ellas, la famosa "bebida prohibida" , la Absenta en diferentes colores y graduaciones, asi como dos grifos de cerveza, uno de "rubia",otro de "negra", un cacharro con rodajas de limon recien cortadas y un vaso con agua y menta acompañado de su paleta promocional de Stella Artois , la cerveza que el local vendia casi en exclusiva , todo ello presidido por un enorme cartel tambien de madera tallada que parecia arrancado de un vagon de circo como casi todo el resto de la decoracion y en el que se leia London Bar, coronando este cartel y de modo extraño habia un gran reloj oxidado y detenido en algun lugar del tiempo (dicen que en 1965!) y justo encima una ventana misteriosa que debia dar a quizas una parte de almacen del bar, o a mas probablemente a una vivienda,¿podria alguien vivir alli?...¿en el techo del bar?... y es que aquella ventana me daria muchas sorpresas con el tiempo... Mas adentro habia algunas mesas rectangulares de marmol blanco muy desgastado con capacidad para cuatro personas ,era el sitio para tomar un cafe al que seguia una puerta muy vieja que daba a otra sala tambien con mesas mas pequeñas y circulares en la que al fondo se entreveia lo que parecia un escenario muy basico y un piano de madera antiquisimo y desafinado a golpes de "guiri" borracho ( daba mucha pena!) a uno de los lados, la sala era oscura y estaba vacia de publico, pero aun en ese estado parecia predecir los llenazos diarios a los que estaba acostumbrada, esa sala no era especial , ni modernista, era la gente cada noche la que la hacia especial...

Eran las ocho de la tarde, todavia estaban abriendo el local, y justo al entrar sin apenas haber penetrado en la sala me topé con unos ojos azules que me deslumbraron acompañados de una de las sonrisas mas amables y sinceras que jamas conoci, era un hombre de metro setenta y cinco con pelo corto y rojizo y una barba perfectamente recortada y cuidada, era tremendamente guapo desdepedia encanto y buena onda en grandes dosis, vestia un jersey de lana azul celeste algo ajustado que dejaba ver su excelente forma fisica justo en ese momento Juan me daba codazos de manera totalmente indiscreta y me decia al oido con los ojos como platos: "¿pero quien es este tio que está tan bueno?" al mismo tiempo aquel hombre me miró por primera vez y me dijo un calido :"hola! que tal?, soy Toño, os puedo ayudar en algo?" al mismo tiempo que extendia su mano de forma amigable, acostumbrado a tratar con extraños y gente de cualquier calaña, Toño habia sido policia nacional y tenia "eso" , esa sensacion de que estas frente a alguien muy seguro y que ofrece seguridad ,muy cerca del bar habia una vieja comisaria de policia nacional en la que Toño habia trabajado despues de ser trasladado de su Zaragoza natal, y fue precisamente trabajando ahi donde conocio a la que seria la mujer de su vida, Eli Bertran la hija del propietario del bar que le llevaba bocadillos recien hechos en el London y besos secretos a la garita en la que Toño hacia guardia cada dia, hasta el momento en que este decidio abandonar la policia y hacerse cargo junto a su ya esposa del mitico bar.

Charlamos durante unos minutos de manera animada y nos dijo que le trajeramos una "cassette" con nuestra musica para ver si fuera posible encajarla en la programacion, aunque nos adelantó que seria dificil porque no era muy del estilo de la sala y ademas de manera jocosa nos enseñó un saco de basura industrial y señalandolo afirmó : "...fijaros la cantidad de maquetas que tengo pendientes de oir! traen cientos!, eso si, yo os prometo que las escucho todas, no me dejo ni una!, ¿quereis tomar algo?- preguntó- y aceptamos probar aquella cerveza belga por no hacer el feo, ya que ni yo ni Juan tomabamos alcohol, y es que eramos muy sanos! el London ya no me daba miedo, ahora queria saber mas, queria vivirlo... ademas... los jueves habia Karaoke conducido poe Eli, su esposa! tenia que venir! Toño me dijo que se animaba mucho y venian cientos de personas a "cantar"... que miedo!

2 comentarios:

  1. Me está gustando mucho leer esta historia del 'London Bar' que parece entrañar tantos misterios y que a buen seguro va a traer sorpresas en los próximos capítulos.

    En Pánico en el Edén te echamos de menos... ¡Vuelve Paco!

    Un abrazo
    Sergio

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  2. A mí también me gusta la historia. Y sigues siendo un chico muy sano. Besos.

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