jueves 4 de marzo de 2010

Retales del Raval cap 1.




Ellie la vampira y el London Bar.

Creo que corria el año 91, quizá el 92 yo con mis 23 años daba mis ultimos coletazos como empleado en la ya extinta en Barcelona cadena de restaurantes-shopping-center (si, todo eso junto!) Vips, tan popular en la capital Madrileña, pero que al parecer y despues de casi 20 años en la Rambla Cataluña ha terminado por cerrar, una pena, porque tenian buena comida y aun despues de haber pasado dos años de mi vida trabajando en aquella cocina me seguia apeteciendo ir de vez en cuando a comer una de aquellas enormes ensaladas o el clasico Vips Club! que bueno! y quiza comprar algun DVD o disco en domingo, tenia su aliciente y alli conocí a gente muy especial.

Volviendo al 92, por aquella cocina pasaba de todo,y de todo tipo de gente, por ejemplo el Sr Martos (decia ser familia lejana de Raphael!) era uno de los jefes de cocina, que debia rondar los 35 años era bajito y rechoncho con un bigotito gracioso que le restaba levemente aquella cara de niño sobrealimentado y un gorro de cocinero que le brindaba la altura de la que carecia ,ademas, estaba obsesionado con la dieta hasta tal punto de ir a hacer sesiones de "no se que cosa rara" en las que lo envolvian durante horas en papel celofan y luego volvia maldiciendo lo duro que era y el calor que pasaba... era a pesar de todo un tio simpatico, una buena persona y un buen jefe!

Entré en aquel sitio como un humilde fregaplatos y cuando me fuí era cocinero de "primera", que honor! la verdad es que aprendí mucho en aquel sitio, tuve grandes amistades con las que perdi el contacto como Pilar Castillo (Pili) una cocinera menuda y pecosa muy coqueta y pizpireta, verla deambular por la cocina era como ver un gorro que caminaba nervioso de un lado a otro pidiendo los platos siempre con dulzulra y educacion, Pili era una gran persona y amiga, muchas veces me pregunto que sera de ella... y es que a veces el tiempo y las circunstancias se llevan a gente muy preciada y no lo puedes evitar, la vida te lleva y te trae y te juega esas malas o buenas pasadas dependiendo de quien, y es que yo siempre digo que la vida es como una serie de televisión en la que aparecen personajes nuevos te relacionas con ellos a veces incluso de manera intensa pero luego desaparecen por una cosa u otra... precisamente eso sucedio con aquella rubia extraña...


El personal cambiaba a menudo en el Vips, era la Barcelona Olimpica, tiempos de bonanza, abundancia de trabajo y el baile de empleados era constante, en una de esas contrataron en cocina a una chica de nombre Ellie que me recordaba tremendamente a Wendy James la cantante de Transvision Vamp (cuyo one-hit-wonder se llamaba "Baby,I don´t care") y tambien algo a la Madonna de aquellos tiempos, era Rubia platino, con el pelo a lo Marylin, la piel de un color blanco mortecino,las cejas marrones y algo gruesas y los labios siempre pintados de rojo pasion que adornaban una sonrisa algo siniestra bajo unos ojos llenos de picardia, pero lo mejor eran sus "aficiones", eran dos: Beber sangre y trasnochar en un antro todavia desconocido para mi: El London bar. Si, a Ellie le gustaba beber sangre, era repugnante! recuerdo las bolsas de carne de ternera que nos traian para cocinar y como apuraba los restos abundantes de sangre vacuna que quedaban en ellas, Ellie la vampira, tenia horrorizado a todo el personal! ademas, fumaba hierba y tomaba Absenta (una bebida supuestamente prohibida) en aquel sitio que siempre nombraba como su lugar favorito, su segunda casa: El london Bar. Yo por aquel entonces vivia muy cerca de aquel bar, pero ni se me ocurria entrar, era el barrio chino! seguro que aquel sitio apestaba! ¿como iba yo a entrar alli con lo sano que yo era?, y peor aun, si alli iba gente ( maravillosa ) como Ellie la Vampira?... en el fondo sentia fascinacion y miedo al mismo tiempo, yo era muy inocente y aun no sabia lo muchisimo que aquel lugar me marcaria para el resto de mi vida.

Vivia yo entonces en el numero 8 de la minuscula calle Om ( calle Olmo en castellano y Elm street en ingles!, eso me encantaba! en honor a mi idolatrado freak-moster de los ochenta! ) aquel 4º-1ª no era ni un piso ni un atico, era una destartalada casita de ladrillos construida en el techo del edificio que antiguamente habia sido un convento de monjas .La calle Om finalizaba por un lado con un pequeño mercado de barrio y por otro comenzaba desde la calle Nou de la Rambla donde se hallaba el London Bar. Por aquellos tiempos, comenzando la decada de los 90 la calle respiraba energia economica, de hecho durante mucho tiempo fue una calle para ir de compras, habia montones de tiendas de ropa de todos los estilos a precios muy economicos, tiendas especializadas en licores, tiendas de electrodomesticos, discos, disfraces, ultramarinos... de todo! la calle siempre lucia llena de luz,color y gente, mucha gente... ahora solo es un reducto de oscuras tiendas y restaurantes todos ellos pakistanies o chinos apenas quedan uno o dos de los comercios originales que resisten a duras penas la crisis y la invasion de la competencia desleal y vergonzosa venida de otros lares.
Iba cada dia de mi casa al trabajo y del trabajo a casa, como la calle Nou termina en las Ramblas solo tenia que girar a la izquierda y caminar hasta la Plaza cataluña atravesarla y llegar a Rambla Catalaluña donde se localizaba el Vips al que hacia referencia al principio, mi lugar de trabajo,y entonces un dia volviendo de mi jornada laboral , algo cambió, decidi entrar alli, en la "casa" de Ellie la vampira, me daba miedo y respeto, pero yo ya tenia 23 años! ¿que me iba a asustar tanto?, ¡que tonteria! (me dije) y a pesar del terror que me producia aquella puerta antigua y despintada la atravesé... y entré en el London Bar!.

1 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu forma de redactar y contar las cosas. Ojalá tuviera ocasión de ver más a menudo textos que se parecieran sólo la décima parte a los que tú escribes. Por cierto, por aquí la absenta es bastante conocida y consumida. Hay una marca que se llama "La loca". La alta graduación (hasta casi 90º)de esta fuerte bebida, junto con algunos componentes (aparte del ajenjo, hinojo y anís) parece que produce alucinaciones. Muchos artistas y bohemios la consumían para inspirarse, y se cuenta que cuando Van Gogh se cortó la oreja para dársela a una prostituta estaba ebrio de absenta. Yo la he probado por curiosidad, en chupito, pero no me gusta, es demasiado fuerte y no me ha gustado nunca lo que sabe a anís.

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